ENMIENDA SOCIALISTA, REMARCANDO EN NEGRITA LOS PUNTOS MAS CURIOSOS PARA LA FIAPBT & IADCRO.

Texto extraído del congreso de los diputados del 21/10/1999 en donde se mostraba el desacuerdo ante la actual Ley de los Perros Potencialmente Peligrosos ( Ley PPP) por parte del partido del actual Gobierno Socialista.

 

El señor VICEPRESIDENTE (Fernández-Miranda y Lozana): Muchas gracias, señor López Garrido.
Para la presentación de la enmienda a la totalidad de devolución del Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor Madrid.


El señor MADRID LÓPEZ: La inexistencia de una legislación global y actualizada sobre el perro como animal de compañía y su integración social, tal y como ya figura en la legislación de los países socialmente avanzados, hace necesaria la aprobación de una ley adecuada que garantice tanto la seguridad de las personas y la responsabilidad de los tenedores o dueños de los perros como el derecho a disfrutar de la compañía de este animal.
Señor presidente, señoras diputadas y señores diputados, señor ministro Posada, frente a la vieja teoría del perro como animal peligroso per se, del perro intrínsecamente dañino, la corriente de pensamiento más innovadora ve en el perro precisamente un elemento instrumental que de acuerdo con el condicionamiento apropiado puede y debe emplearse en gran variedad de actividades. Por sus características propias, el perro pertenece a una especie social de instinto predador. Algunas de estas actividades en manos de individuos con tendencias antisociales puede ser el desarrollo de la agresividad básica de los cánidos para crear disturbios.
Quiero plantear esta intervención en términos muy positivos de la utilización y de la relación social del perro con los ciudadanos. La finalidad por tanto de una ley sobre la tenencia de animales potencialmente peligrosos no puede reducirse a penalizar la existencia de perros que presenten determinadas características

Página 14226



raciales o del conjunto de cuantos se inscriban dentro de una concreta tipología racial, no penalizar meramente por su aspecto físico, talla, peso, etcétera, sino buscar el control y la limitación de aquellas exhibiciones de agresividad o violencia antisocial en las que sean empleados por parte de sus propietarios, verdaderos responsables de esa conducta agresiva. El perro que muestra agresividad hacia el ser humano actúa siguiendo unas pautas de conducta aprendidas, por lo que cabe considerar que el sujeto violento es el dueño y el perro es un mero objeto a través del que se manifiesta tal violencia. Por tanto, el perro será peligroso dependiendo de cómo se le eduque y de quién lo emplee..
Por otro lado, hay que reconocer la existencia de animales tarados psíquicamente como consecuencia de una crianza inadecuada en condiciones ecológicas inapropiadas para la especie o con exceso de consanguinidad, perros difícilmente recuperables y en los que la esterilización está aconsejada. Dicha realidad contribuye a la necesidad de incidir sobre el control de los libros genealógicos en la crianza de perros de raza como una garantía de seguridad para los ciudadanos.
Tampoco puede negarse la existencia de razas que genéticamente poseen un temperamento más irascible, irritabilidad que puede exacerbarse por diversos instintos, sexual, territorial, jerárquico, etcétera; pero para que estos ejemplares de la especie canina se conviertan en peligrosos no basta con el mensaje genético, precisan un medio ambiente apropiado y una experiencia, factores ambos que sólo puede proporcionarle el propietario.


La totalidad de las razas caninas que los medios de comunicación han venido señalando como agresoras tienen cerca de un siglo de existencia; por tanto no resultaría válido el planteamiento de que dentro de la especie canina ha surgido en poco tiempo un irrefrenable afán de morder a los ciudadanos. Tomado en consideración el hecho de que numerosos antropólogos, sociólogos y educadores han detectado en sectores de la sociedad moderna un creciente y en algunos casos alarmante grado de irresponsabilidad, es quizá este factor el que asimismo puede tener notable incidencia en el incremento de agresiones efectuadas por los perros en los últimos tiempos. Por tanto, el desencadenante de tales agresiones es multifactorial: irresponsabilidad del propietario, educación inadecuada o adiestramiento potenciando la agresividad, condiciones ecológicas inapropiadas, y finalmente mensaje genético.
El proyecto de ley que nos presenta el Gobierno,
señor ministro, no afronta los problemas, más bien da la impresión de eludirlos o intentar resolver precipitadamente vacíos legislativos y vicios profundos de la Administración sin entrar en el fondo de los problemas.
El proyecto de ley no responde a objetivos generales en los que se fundamenta el régimen competencial y que justifican la intervención estatal de ordenación sobre la materia, y sin embargo opta por un régimen administrativo de gestión que incide en el ámbito propio de las competencias autonómicas y locales. La iniciativa, al extender su ámbito de aplicación a la tenencia de cualquier tipo de fauna salvaje en cautividad y referirse a un concepto indeterminado de animales potencialmente peligrosos y cuya concreción se relega al ámbito reglamentario, provoca una confusión de conceptos en cuanto a la especie canina. No responde el proyecto de ley a los problemas de fondo, relativos al censo y control de genealogía y zootecnia de los perros, ni establece garantías sobre la veracidad de los certificados de origen y de pedigrí, que ahí está el fondo y el origen de cualquier desarrollo legislativo y reglamentario, mediante el oportuno control de la intervención e inspección que debe ejercer la Administración sobre dichos libros genealógicos.
Este proyecto de ley, señor ministro, no aborda el cumplimiento de las directivas europeas ni modifica el uso exclusivo y excluyente de los libros genealógicos caninos en España, que como usted muy bien sabe existe un monopolio privado, es decir la privatización de algo que tiene que ser público. Este aspecto es fundamental y básico para afrontar cualquier ordenación en el sector.
Finalmente, el proyecto de ley no contempla la prohibición específica del adiestramiento de perros para peleas. Las peleas están prohibidas, por tanto esta ley no tiene más que prohibirlas; pero no hay en ningún sitio, ni tampoco en su proyecto de ley, nada que especifique el adiestramiento de perros para peleas ni los requisitos relativos al ejercicio de la profesión de adiestrador canino o de los correspondientes al régimen de reconocimiento, determinación de derechos y obligaciones, reconocimiento, participación y control de las asociaciones reconocidas para la crianza de perros en nuestro país.
Por todo lo expuesto,
el Grupo Parlamentario Socialista se ve en la necesidad de presentar esta enmienda a la totalidad de devolución, al considerar que el proyecto de ley no servirá en su estructura básica, porque no alcanza los objetivos que se requieren en el ámbito de legislación en un país socialmente avanzado como el nuestro.
Señor ministro, con el respeto personal que le tengo, le aconsejo atención a la reciente herencia recibida, en la reorientación en asuntos como el que hoy tratamos, pero también en el lino, la leche, las pesquerías, la relación con las comunidades autónomas, con la Unión Europea y otras. Organice el Ministerio con el menor lastre posible, y se lo digo con la mayor lealtad; lealtad personal y lealtad también de que acierte en las funciones que tiene encomendadas.
Señoras diputadas y señores diputados, por todas estas razones y otras muchas que es evidente no estamos en condiciones de explicar, solicito su voto responsable a favor de la devolución de este proyecto de ley
por ser desde su origen, y lo siento señor ministro

Página 14227



aunque usted no tiene toda la responsabilidad,
manifiestamente mejorable.
Muchas gracias. (Aplausos.)

El señor VICEPRESIDENTE (Fernández-Miranda y Lozana): Muchas gracias, señor Madrid.

 


En nombre del Grupo Parlamentario Federal de Izquierda Unida y para la presentación de su enmienda de totalidad y de devolución, tiene la palabra el señor Centella.


El señor CENTELLA GÓMEZ: Señor presidente, señorías, se nos dice por parte del Gobierno que presenta un proyecto de ley que responde a una demanda de la sociedad y es evidente. Hay un debate social, hay una demanda social que obliga a tomar medidas, pero también es una demanda muy concreta que se produce por la repercusión que han tenido determinados ataques de perros a personas y más concretamente a jóvenes, a niños. La realidad -y queremos dejarlo claro en este trámite- es que no estamos hablando de algo nuevo. La verdad es que nos molesta que nos engañemos y que solamente cuando se ponen los focos de los medios de comunicación sobre determinados problemas parece que éstos surgen de la nada, y eso no es así, señorías.
Solamente cierta hipocresía social es lo que responde a esta realidad, porque es evidente que las peleas de perros no son nada nuevo ni tampoco es novedad la crianza de perros para fines violentos. Por tanto, repito, tenemos que denunciar cierta hipocresía social que solamente reacciona cuando los medios de comunicación se ocupan de estos problemas. Tenemos que felicitarnos porque de no ser porque los medios de comunicación ponen de manifiesto estos problemas podríamos seguir sin tomar medidas. Repito que gracias a la situación producida el Gobierno se ve obligado a tomar medidas sobre un tema que, repito, no es nuevo ni siquiera es algo que sea ahora más problemático que en otros momentos. En realidad lo que nos presenta el Gobierno resuelve muy pocas cosas. Señorías, nos parece sinceramente que lo que nos presenta el Gobierno está más dirigido a ser un gesto, a reclamar la atención de ciertos colectivos y a quedar bien ante una demanda social, que a resolver el problema que se plantea. Creemos que el Gobierno, con la propuesta que nos presenta no tiene voluntad de afrontar el problema, sino simplemente la voluntad de realizar un gesto más de cara a la galería que a resolver los problemas. Por eso hemos presentado una enmienda a la totalidad; la presentamos porque no queremos

 

Con este pequeño texto de Izquierda unida, nos es más que suficiente para mostrar también el desacuerdo que mostró este partido ante la actual Ley PPP.

 

 

    IADCRO   FIAPBT

                                                                                                      

                        IADCRO    IADCRO